A lo largo de la línea de costa de la parte este de Maui se encuentra el pequeño pueblo de Hana, considerado uno de los lugares menos alterados por la mano del hombre en todo Hawaii. El legendario camino hacia Hana es de alrededor de unos 60 km desde Kahului, sin embargo, el camino puede llevar desde dos a cuatro horas para recorrerlo ya que a lo largo de él hay varios puentes colgante de un solo sentido por los angostos que son, curvas muy acusadas y vistas panorámicas de la isla muy impresionantes.
La carretera a Hana tiene unas seiscientas curvas y 54 puentes, el camino lleva a través del bosques llenos de flores, fluidas cataratas, pequeñas piscinas y salidas al mar. Hay muchas oportunidades para detenerse y contemplar las vistas, si se realiza una salida a primera hora se puede recorrer el camino con toda la calma del mundo para observar los paisajes con el detenimiento adecuado.
La histórica iglesia de Santa Sofía señala la llegada a Hana, donde la pradera se extiende hacia arriba siguiendo la calle principal. El histórico Hotel Hana-Maui es un lujoso lugar de retiro en este pueblo, lleno de tradiciones hawaianas. Explorando la Tienda General de Hasegawa (Hasegawa General Store) y la Tienda del Rancho de Hana (Hana Ranch Store) se pueden encontrar souvenirs únicos y muy especiales.
En el parque de la playa de Hana es posible nadar y tomar el sol de forma muy cómoda, ésta es una de las playas más hermosas del mundo en el Pacífico. En Waianapanapa State Park se puede practicar el snorkel, es un lugar muy popular para esta actividad. En la solitaria playa de Kaihalulu, donde hay arena rojiza se puede disfrutar de un chapuzón con bastante intimidad. En Hale Piilani se encuentra el templo hawaiano más grande del estado.
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